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Nuestros técnicos realizan un control previo a la entrega del tabaco, para agilizar los controles y evitar inconvenientes.

En la búsqueda constante de un producto de calidad, y mientras transcurre normalmente nuestro proceso de acopio, nuestros técnicos en campo realizan los pertinentes controles sobre el material que está listo para entregarse, y establecen una serie de medidas para optimizar este proceso.

Si bien, el trabajo en campo es una tarea de seguimiento durante todo el año, y los productores cuentan con la experiencia suficiente para realizar su trabajo de manera adecuada; nuestros técnicos no cesan en sus tareas de controles previos, con el objetivo primordial de que el tabaco que llegue a zona de acopio, esté en las mejores condiciones.

Una de las tareas fundamentales, es el control sobre la temperatura y humedad de los fardos, y para ello se cuenta con las herramientas específicas que se trasladan a las quintas para obtener los resultados de cada caso.  Luego de la toma de datos, el técnico y productor deciden si el producto está listo para ser entregado, o necesita algunos días más de estacionamiento que le permita llegar al punto ideal.

Cabe destacar que el tabaco que ingresa a acopio no debe contar con niveles altos de humedad, debido a que corre el riesgo de quedar en mal estado en planta lo que implica perder tabaco y tiempo de trabajo.  Si bien en boca de acopio se realizan estos trabajos de control y no se recibe el producto que no esté en condiciones, la tarea de control realizada por  los técnicos es para que nuestros productores no se encuentren con la sorpresa de que su tabaco excede los límites permitidos de humedad y temperatura, y tenga que llevarlo nuevamente a sus quintas para seguir con el proceso de estacionamiento, lo que incide en su resultado económico, debido a que pierde días de trabajo, como así también costos de traslado.

Las tareas recomendadas para evitar estos inconvenientes son siempre las de guardar los fardos en estibas que no sean muy altas; sobre superficies preparadas para el almacenamiento y no directamente sobre la tierra.

Además las recomendaciones son siempre las de cuidar el factor de la limpieza y evitar el contacto con materia extraña, influyendo de manera significativa sobre la eliminación de los APC, que tanto hincapié hacemos durante todo nuestro proceso.